MEJOR PREVENIR QUE CURAR: “Leishmaniasis”

Categoría perrosEs una enfermedad causada por unos protozoos parásitos y microscópicos del género Leishmania. El agente se transmite al humano y a los animales a través de la picadura de hembras pertenecientes a los géneros Phlebotomus y Lutzomyia, de la familia Psychodidae.

Animales silvestres como zarigüeyas y roedores son portadores del parásito, por lo que son considerados como animales reservorios. Los síntomas de esta enfermedad son úlceras en la piel, accesos de fiebre, pigmentación de la piel, pérdida de peso y alteración de los componentes sanguíneos.
En perros se presenta principalmente la leishmaniasis visceral.

Ningún fármaco ni vacuna se ha mostrado eficaz en la prevención de la enfermedad, por lo que es necesario utilizar otras medidas preventivas. Es importante evitar estar al aire libre en las horas de máxima actividad del mosquito, entre el anochecer y el amanecer.Se ha intentado prevenir la enfermedad con repelentes de insectos aplicados en la época de mayor riesgo de contagio con resultados dispares.

Como tratamiento se usan normalmente fármacos basados en antimonio pentavalente (SbV), isotionato de pentamidina, la anfotericina B, aunque recientemente se esta estudiando el uso de la paramomicina, el cual ha demostrado una eficacia similar y es mas económico, además de la Miltefosina, de administración oral.
Existen dos tipos principales de leishmaniasis: visceral, en la que varios órganos internos están afectados; y cutánea, que se manifiesta principalmente en la piel.

Leishmaniasis visceral

No solamente es trasmitida por el mosquito, sino que también puede ser contagiada congénitamente o parenteralmente (transfusiones, agujas compartidas, etc). La infección se inicia en los macrófagos en el punto de la inoculación y se disemina a través del sistema inmune. El período de incubación suele durar varias semanas o meses y las manifestaciones son fiebre, caquexia, color gris de la piel, esplenomegalia y hepatomegalias progresivas. También es común una linfadenopatía periférica. La Leishmaniasis visceral avanzada se trata con pancitopenia, trombocitopenia, hipergammaglobulinemia e hipoalbuminemia.

Leishmaniasis cutánea

La primera manifestación es una pápula en la picadura del mosquito. La lesión evoluciona a nodular y ulcerativa con una depresión central rodeada de un borde endurado. Algunas lesiones pueden perdurar como nódulos o placas. Otros signos o síntomas son otras lesiones múltiples primarias o satélite, adenopatías regionales, dolor, prurito e infecciones bacterianas secundarias.

Leishmaniasis mucosa o mucocutánea

Los primeros síntomas son epistaxis, eritema y edema de la mucosa basal y luego una progresiva destrucción ulcerativa de la zona naso-orofaríngea.

Leishmaniasis Canina

El parásito invade diferentes órganos del perro provocando lesiones de diversa consideración, hasta provocar la muerte del animal. Los síntomas destacables son lesiones en la piel, en las articulaciones y, cuando la enfermedad está ya bastante avanzada, problemas a nivel renal. La picadura del mosquito transmite la enfermedad solo si previamente había picado a otro perro ya infectado. Los perros no transmiten la leishmaniosis a las personas. La leishmaniosis se puede curar, si bien es importante diagnosticar la enfermedad lo antes posible. Actualmente no existe vacuna contra la leishmaniosis. El riesgo de contraer esta enfermedad se da principalmente en los países de la cuenca mediterránea y en América Latina, siendo las épocas de mayor calor las de más riesgo.

Susana Montejo para MascotaFoto