La procesión de las mascotas

Categoría perrosCientos de gatos, perros y todo tipo de mascotas vestidos de gala celebraron el miércoles las tradicionales ‘Vueltas de San Antón’, una marcha en la que que recorren, junto a sus dueños, la calles de Barceló, Fuencarral, Hernán Cortes, Hortaleza y Mejía Lequerica para celebrar la festividad de su patrón, según informaron fuentes municipales. Como en ediciones anteriores, los actos del 17 de enero, festividad de San Antón, arrancaron a las 9.00 horas en la Iglesia del patrón, ubicada en la calle Hortaleza, donde durante toda la mañana tuvo lugar la tradicional bendición de los animales, para una vez finalizada empezar la marcha animal. ‘Las Vueltas’, que preside el concejal del distrito Centro, Luis Asúa, cuenta también con la participación de los nuevos caballos vigilantes de la Policía municipal, varias palomas mensajeras del Ejército, perros de salvamento en catástrofes naturales de los Bomberos, canes guía de la ONCE, el escuadrón de gala de la gala de la Guardia Civil, animales del Zoo Aquarium de Madrid y de Fauna y varias asociaciones de defensa de los animales

El biólogo y periodista medioambiental Miguel Del Pino es el encargado, por decimoquinto año consecutivo, de presentar y comentar el desfile. “Lo que más llama la atención es la vestimenta curiosa que les colocan, en algunos casos, a los animales, que van desde chulapas y castizos, hasta trajes de lo más moderno”, destacó y añadió que el objetivo de esta “insólita” tradición es “recordar el cariño que profesamos a los animales y reconocerles su ayuda”.

Asimismo, a las once de la mañana la Banda de Cornetas y Tambores de la Policía Municipal y un escuadrón musical del Seprona de la Guardia Civil efectúa una ‘diana floreada’, un recital musical caracterizado por los floreos que realizan con las trompetas. Posteriormente, las doce del mediodía, el párroco Zacarías Blanco Gago, vicario provincial de las Escuelas Pías, ofrece una misa solemne dedicada a las mascotas, a la que acompaña la actuación de la soprano Marta Toba y del pianista Javier Jiménez.

Por otro lado, varios abades de la Iglesia de San Antón obsequian durante todo el día a los presentes con un ‘panecillo del santo’, un alimento que, según la tradición, elaboran con una fórmula secreta que los mantiene tiernos durante bastante tiempo y que ayuda a tener trabajo todo el año.

‘Los animales son gente maravillosa’

Asimismo, el programa de actos, realizado por la Junta Municipal de Centro, incluyó ayer por la tarde, en la Iglesia de San Antón un concierto de Música de Cámara, en el que el violinista Juan Antonio Mira, el clarinetista Joseph Arnau y el pianista Gonzalo Barro interpretaron obras de Banal, Khachaturian y Milhaud. A continuación, el biólogo y periodista medioambiental Miguel del Pino presentó la conferencia ‘Los animales son gente maravillosa’.

“Fue una charla en la que hablé de los animales que se ayudan entre sí, como los delfines, que reflotan a sus compañeros heridos; los elefantes, que adoptan a los bebés huérfanos o los murciélagos, que tienen sus propias guarderías y todo desde el punto de vista natural, sin humanizar a los animales como hace Disney”, señaló Miguel del Pino.

Pero los actos comenzaron el lunes a las 19.00 horas en el mismo templo, con el pregón de fiestas, que leyó el periodista y antiguo alumno del Colegio de San Antón, Álvaro Fernández Guijarro. Le siguió un recital de canto y piano a cargo de la soprano Bridget Clark y el pianista Gonzalo Barro, que interpretarán obras de Falla, Bernstein, Cesti, Back, Pergolesi, Paisiello, Rosino, Fauré y Toldrà

SAN ANTONIO Y LOS ANIMALES

De origen egipcio, San Antonio Abad nació en Egipto en 251 y murió en el monte Colzim, próximo al mar Rojo, en el 356. A los 20 años repartió sus propiedades entre los pobres y a lo largo de su dilatada vida fundó y gobernó varios monasterios antes de retirarse a morir en soledad.

De su vida han sido representadas, sobre todo, tres escenas. La primera narra las tentaciones del demonio, que sufrió durante los primeros años que permaneció en el desierto, y la segunda su encuentro con San Pablo Ermitaño. Los pintores, al plasmar este acto, recogieron el momento en que un cuervo con un pan en el pico acude a alimentar a los dos santos. Por ese motivo, más de 1.600 años después, se mantiene la tradición de regalar un ‘panecillo del santo’.

La tercera escena se refiere al cerdo, animal estrechamente ligado a los orígenes de la fiesta, y que se rifaba entre los vecinos después de la celebración del oficio religioso y la bendición de los animales.

San Antón en España

En España, la fiesta estuvo restringida, e incluso prohibida, entre 1619 y 1725, año en que se reanudó convertida en una romería. Con José Bonaparte se volvió a prohibir y se reinstauró en el reinado de Fernando VII. Con Isabel II alcanzó un éxito inusitado y los periódicos de la época narraban los embotellamientos que producían los carruajes de quienes se acercaban al templo y las charangas que la acompañaban.

Uno de los motivos del auge que también adquirió en la segunda mitad del siglo XIX fue la participación de famosos personajes que lograban la afluencia popular con su presencia. La tradición continuó a principios del siglo XX, y en 1923 la bendición pasó de la calle de la Farmacia a la calle de Hortaleza. En esa época, al llegar el 17 de enero un escolapio se asomaba a la ventana para bendecir y repartir saquitos de cebada en cucuruchos y panecillos del Santo.

Durante la II República se suspendieron las fiestas, que fueron reanudadas en 1943. Ese año se añadió un pregón a las tradicionales vueltas de los animales, la bendición y las asiduas colaboraciones del Circo Price. En 1967 volvieron a suspenderse, hasta que 18 años más tarde se recuperaron, y desde entonces se celebran, con apoyo de las autoridades, en la capital y en otras muchas ciudades españolas.

Fuente: Madridpress

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