El ‘GPS’ de los cocodrilos

MADRID

Categoría reptilesLos cocodrilos, al igual que las aves, los cetáceos o las tortugas marinas, tienen una extraordinaria capacidad de orientación para elegir la ruta de sus desplazamientos. Ésta es la conclusión a la que se ha llegado tras capturar y trasladar a tres grandes cocodrilos marinos lejos de sus lugares de residencia por medio de un helicóptero tras marcarlos con una señal de GPS: todos regresaron sin cometer errores por la ruta directa cubriendo distancias de hasta más de 400 kilómetros.

La investigación ha tenido lugar en el norte de Australia y ha sido llevada a cabo por expertos de la Universidad y de los Servicios de Vigilancia de la Naturaleza de Queensland. Las conclusiones se publican en la revista PLoS ONE. Las capturas de los cocodrilos (Crocodylus porosus), los más grandes y agresivos de cuántos existen, requirieron grandes esfuerzos, para lo que se contó con el especialista en el manejo de especies peligrosas Steve Irwin. Irwin murió el año pasado cuando una raya le atravesó el corazón con su aguijón cuando buceaba tras ella mientras filmaba un documental. El estudio se dedica a su memoria.

“Creíamos que los cocodrilos se cansaban pronto y eran incapaces de nadar tanto tiempo seguido”, señala el profesor de la Universidad de Queensland, Craig Franklin. Los tres cocodrilos tardaron unos días en tomar la decisión de volver, pero una vez tomada regresaron cubriendo sucesivas etapas de hasta 30 kilómetros diarios.

El cocodrilo C del experimento fue capturado el 16 de agosto de 2004 en el río Wenlock y lo trasladaron sobrevolando tierra al otro lado de la península de York. Durante tres meses permaneció en esa zona, pero el 3 de diciembre empezó a trasladarse hacia el norte, rodeó la península y llegó a su lugar de captura –y probablemente de nacimiento– 21 días después de recorrer 411 kilómetros sin vacilar.

La investigación no sólo es útil por descubrir que estos grandes reptiles tienen un alto sentido de la orientación, probablemente basado en la toma de posiciones solares o geomagnéticas. También demuestra que cuando uno de estos cocodrilos se detecta en una zona de baño, es inútil trasladarlo lejos.

El cocodrilo marino, que puede alcanzar siete metros de longitud, provoca accidentes mortales todos los años. Vive en estuarios y ríos del Indo-Pacífico. Su gran capacidad natatoria se presuponía, pero nunca vinculada al sentido de la orientación, lo que explicaría que la especie se haya dispersado por el Pacífico entre archipiélagos tan distantes como las Salomón y la Polinesia Francesa.

Fuente: El Mundo

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